¿Cómo influyeron los fueros de Bizkaia en el desarrollo de los caseríos y quiénes los construían?

Los fueros de Bizkaia tuvieron un impacto significativo.

El Fuero Viejo de Bizkaia de 1452 permitía a los hidalgos construir "casa fuerte o llana" en sus heredades, un privilegio negado a villanos y labradores.

Sin embargo, el Fuero Nuevo de Bizkaia de 1526, al proclamar la hidalguía universal para todos los vizcaínos, extendió este privilegio, permitiendo a cualquier vizcaíno construir "casa fuerte o llana cual quisiese".

Esto abrió la puerta para que una parte más amplia de la población pudiera construir caseríos de piedra, aunque los labradores más ricos, propietarios de molinos, ferrerías o grandes rebaños, fueron los que realmente pudieron costear las construcciones de mayor calidad.

Los labradores censuarios o arrendatarios del señor, por su parte, pudieron mejorar sus "caserías" gracias a la posibilidad de dejar sus solares en herencia a partir del siglo XV, lo que incentivó la inversión en mejoras constructivas, a menudo utilizando madera de los bosques comunales.